En Estados Unidos, una primera consulta con un médico certificado en medicina funcional cuesta entre 400 y 950 dólares, y cada seguimiento entre 150 y 350. Seis consultas sueltas, sin programa y sin esquema, ya suman más de mil seiscientos.
Los tres niveles se pueden pagar completos o en tres mensualidades, una por cada mes del programa. La opción a plazos tiene un costo de financiamiento, y por eso el total es un poco mayor: está a la vista en cada nivel, sin letra chica.
Toda la atención es en español, con médicos que entienden cómo se come y cómo se vive en nuestros países.